La educación de nuestros hijos


La educación de nuestros hijos es una tarea un poco compleja, en función de la misma se puede condicionar su futuro de una forma clara. Los buenos modales son el complemento ideal a la educación escolar.

Siempre se debe estar muy atentos al comportamiento de los niños, una de los mejores métodos para tratar a los pequeños es la paciencia, las cosa no se aprenden de la noche a la mañana. Nunca se termina de aprender, incluso, nosotros, las personas mayores siempre podemos aprender algo nuevo cada día.

Fuera de ser pacientes, debemos ser muy constantes en nuestras enseñanzas. Y una de las mejores maneras de enseñar es dar un buen ejemplo. Si no quiere confundir a sus niños, no haga una cosa y diga otra.

Nuestros hijos, en la mayor parte de los casos, son un fiel reflejo nuestro. De padres educados, suelen salir hijos bien educados. Lo que se ve en casa a diario, es lo que aprenden nuestros hijos. Y para eso, hay que empezar desde muy temprana edad a enseñarles. Insista para que no olviden lo que van aprendiendo.

Para reprender a los niños se debe hacer de buena manera, no es tiranía, es autoridad, y para educar hay que tener autoridad. Cuando le riña o reprenda, hágale comprender que lo hace por su bien; aunque no lo entienda ahora en un futuro lo agradecerá.

Se les debe enseñar el respeto por el resto de las personas. Así sabrá tratar mejor a sus amigos, profesores, familiares, etc. Deben aprender que con una sonrisa se consiguen más cosas que con una mala cara o una rabieta.

En el colegio, este respeto le sirve para relacionarse con otros compañeros y así desarrollará su habilidad para el comportamiento social. Es bueno aprender a convivir y compartir. Si observa problemas de comportamiento en el niño, lo mejor es acudir a un profesional.

Durante muchos años, sobre todo los primeros, su casa y el colegio serán las fuentes educativas de sus modales. Procure que ambas cosas vayan acompañadas y sean coherentes.

Consejos.

1. Cuide su vocabulario delante de los niños, como expresiones soeces, palabras que suenen mal, etc. Los niños repiten lo que oyen en casa.

2. Enséñeles a comportarse en todos los sitios: de visita, en la mesa tomar los cubiertos, no hablar con la boca llena…

3. No le pegue a los niños. Una mirada o una palabra debería ser suficiente. Y llegado el caso un azote será suficiente. No descargue sus problemas en los pequeños.

4. Nunca los regañe delante de otras personas, ni los haga sentir avergonzados si hay otras personas delante. Mejor hágalo en privado, si es posible.

5. Procure enseñarles dos términos básicos que usarán toda la vida: “Por favor” y “Gracias”. Todo se pide por favor, y siempre debemos contestar con gracias.

6. Trate de inculcarles el sentido de la responsabilidad, la honestidad y la discreción, cuando ya este mayorcitos.

7. Evite cualquier tipo de discusión, con su pareja, vecinos o familiares, delante de los niños, y más aún si son muy pequeños.

8. Y como dijimos anteriormente, tenga paciencia y sea fuerte. Los resultados serán muy importantes.

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