Como aplicar el Feng Shui en tu hogar


Hay momentos que nos sentimos muy a gusto en un determinado lugar de nuestra casa y muy incomodo en otro. En este artículo te vamos a contar como a través del Feng Shui esto sucede.

El Feng Shui se compone de dos términos, feng (viento) y shui (agua). Este antiguo conocimiento chino, que habla sobre cómo circula la energía universal y la manera de sacarle un mayor provecho, explica que los ambientes de la casa son algo así como los órganos del cuerpo: cada uno cumple una función determinada, y entre todos, pueden lograr el equilibrio perfecto.

A continuación, te contamos cómo aplicarlo correctamente en casa:

Sala

La sala debe ser el corazón de la casa, es en este lugar donde se refleja la capacidad para comunicarse en familia. Ubica los muebles en un ángulo de 90 grados, ideal para favorecer la comunicación y el afecto.

El tamaño de los muebles debe ser proporcional al tamaño del lugar donde se encuentran. Por ejemplo, un sofá enorme en una sala pequeña le roba energía al espacio y ésta deja de fluir.

Si colocas algunas sillas apoyadas contra la pared, se aumenta la sensación de confianza, estabilidad y soporte.

El feng shui recomienda siempre sembrar o colocar flores rojas a la entrada de la casa para atraer el dinero, así como colocar colgantes musicales para atrapar la energía positiva.

Las plantas no solamente embellecen y refrescan el lugar, sino que contribuyen poderosamente a lograr un flujo adecuado de la energía. Sin embargo, procura tener plantas sanas dentro de tu casa para no crear desbalances de energía.

Habitaciones

La posición de la cama es esencial, por eso, la cabecera de la cama debe apoyarse sobre la pared más alejada de la puerta y la cama no debe estar en línea recta con la puerta.
Es mejor que la cama tenga respaldo, éste simboliza la seguridad en la vida.

El cuarto no debe tener más de un espejo, y si hay uno, es mejor que no te puedas ver desde la cama mientras estás acostada.

Evita apoyar la cabecera de la cama donde están las ventanas, ya que se debilita la sensación de seguridad y respaldo.

Al entrar en una habitación, observa hacia dónde se dirigen tus ojos y si estos llegan a algo poco armonioso, como un escritorio desordenado o lleno de papeles, es mejor que lo traslades a otro lugar.

Cocina

La persona que cocina no debe quedar de espaldas a la puerta.

La cocina debe estar ubicada cerca de la puerta de entrada, pero no debe verse desde la entrada principal.

Los colores en la cocina deben ser muy naturales. Los tonos tierra, amarillo o los verde son los más recomendados. Evita los colores rojo o azul.

Baños

La puerta del baño no debe estar cerca de la cocina ni mucho menos ser visible desde el comedor o la sala.

El baño debe reflejar limpieza, intimidad y seguridad. La decoración debe ser lo más sencilla posible. Todos los grifos deben encontrarse en buen estado, repara los posibles goteos o fugas de agua.

Evita que queden a la vista frascos de medicamentos o de aseo que estén en mal estado.
Usa fragancias naturales y evita los perfumes en aerosol. Y recuerda arreglar el desorden en todos los rincones de tu hogar, ya que éste provoca que la energía se estanque y no se distribuya por la casa.

Aplicando estos sencillos consejos, acompañados de una actitud.

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