Homenaje al Joe Arroyo, la leyenda


El Joe Arroyo, Cartagenero, uno de los grandes de la música afro caribeña, falleció hoy martes en una clínica de Barranquilla. Y aunque es posible que en América Latina haya quien no conozca su nombre, lo más probable es que todos hayan escuchado al menos algunos acordes del más grade de sus éxitos: “Rebelión”.

El Joe Arroyo nació en Cartagena, el primero de noviembre de 1955 y fue en esta ciudad donde comenzó a luchar por sus sueños. Su familia vivía en un barrio humilde de la heroica, no gozaban de comodidades económicas. Compositor e intérprete colombiano, llamado El sonero de América. Aficionado a la música desde niño, a los ocho años ya cantaba en público; a los doce se había convertido en una de las voces del coro de la catedral y, al mismo tiempo, se ganaba la vida cantando en un local llamado La Tuerca.

Posteriormente se trasladó a Barranquilla, ciudad en la que se unió a la orquesta La Protesta, que había sido creada en 1970. En 1971 se trasladó a Medellín para unirse a Fruko y su banda Tesos, con quienes interpretó algunos de sus grandes éxitos durante una temporada y realizó giras por Colombia, Ecuador, Perú y Estados Unidos.

A mediados de los años 70, Arroyo se convirtió en líder de Latin Brothers; con esta banda de trombones y violín tuvo la oportunidad de editar excelentes discos. También grabó en esa época algunos temas con la banda Los Líderes. En 1981 formó su propio grupo, La Verdad, cuyo álbum de debut se titularía Arroyando. En 1983 estuvo a punto de perder la vida debido al abuso de drogas.

En 1985 interpretó un tema en el álbum Llegaron, de la banda de Alberto Barros Los Titanes, iniciando un fructífera colaboración. Barros tocaba el trombón y contribuyó a los arreglos de algunos de los discos de Arroyo y La Verdad. Charlie Pla, hermano del líder latino e intérprete de timbales Roberto Pla, se ocupó de la percusión con La Verdad en varios de sus discos.

En 1989 actuó en el Empire Ballroom de Londres. Sus discos Fuego en mi mente (1988), En acción (1990) y La guerra de los callados (1991) se editaron en el Reino Unido a través de la subsidiaria de Island Records, Mango. El álbum Fuego en mi mente (1989) contiene un solo de piano de Chelito de Castro y varias canciones influidas por la música africana y la salsa contemporánea.

Joe Arroyo se caracterizó con el paso de los años por su sobresaliente voz que a su vez ha sido su principal arma para cautivar al público, pues desde niño dejaba ver lo que sería su futuro.

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