Como prevenir el Alzheimer


Esta enfermedad degenerativa descerebro afecta y termina por destruir las capacidades cognitivas de las personas que la padecen. En Estados Unidos es la tercera causa de muerte luego del cáncer y las enfermedades que afectan el corazón. Hasta en momento no tiene recuperación.

Ataca en forma lenta las células nerviosas de toda la corteza cerebral, como algunas estructuras que la circundan deteriorando las capacidades de gobernar las emociones, reconocer errores y patrones, coordinar el movimiento y recordar. En su estadio final, el mal produce la pérdida total de la memoria y del funcionamiento mental.

Científicos de EEUU, encabezados por el profesor David Cole de la Universidad de California, acaban de descubrir que el ácido graso “omega 3” denominado docosahexanoico (DHA) reduce la acción del gen productor de esta enfermedad.

El organismo humano es incapaz de producir ese ácido graso, por lo que el mismo debe ser incorporado a través de la dieta, encontrándoselo en alimentos como los pescados azules de aguas profundas (atún, salmón, anchoa, caballa, sardina, arenque) además de en vegetales como la soja y el lino. Una dieta rica en estas sustancias, es algo que cualquier persona podría adoptar, a fin de ayudar a controlar fácilmente, el riesgo de sufrir una enfermedad tan grave.

Para realizar este estudio Cole y sus colaboradores utilizaron ratones criados con mutaciones genéticas, que les causaban lesiones parecidas al de un cerebro humano con alzheimer avanzado.

Cuando estos animales desarrollaron estas lesiones típicas de la enfermedad, sin mostrar fallas en la memoria, los científicos analizaron que sus dietas eran ricas en ácidos DHA.

Luego, los científicos realizaron una contraprueba con otro grupo de ratones a los cuales les dieron una dieta sin omega tres y comprobaron que éstos mostraban tanto el daño cerebral, como los síntomas característicos de la enfermedad.

La conclusión a la que llegaron los científicos, fue que los ratones portadores del gen del Alzheimer que siguieron una dieta rica en DHA obtenían resultados mejores a nivel de sus funciones cognitivas, sobre todo en pruebas de memoria.

Entre otras funciones, el Omega-3 se destaca por intervenir en la formación de las membranas de las células. Conforma la mayor parte de los tejidos cerebrales, dado que las células nerviosas son ricas en ácidos grasos Omega-3. Éstos ácidos se convierten en prostglandinas, sustancias que juegan un papel importante en la regulación de los sistemas cardiovascular, inmunológico, digestivo, reproductivo y que tienen efectos antinflamatorios.

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