La leche y la belleza


La leche ha tenido a través de los años muchos beneficios en el tratamiento de nuestra piel, hoy en día se utiliza para champúes suavizantes, jabones, cremas y productos para el baño. Los baños de leche y miel sirven para que la piel se mantenga suave y sedosa.

A base de leche también tenemos varios trucos que se han implementado desde nuestras abuelas y que aun siguen funcionando, veamos algunos de ellos:

• Para hidratar: Si se te ha acabado la crema hidrante y tu rostro lo sientes tirante pasa un algodón empapado de leche por la cara. Veras como notas la piel más confortable.

• Como desmaquillador: Utiliza leche tibia, muy recomendada la entera, impregna un algodón y aplícalo en movimiento de dentro a fuera. Seca tu piel con un paño de algodón y aplícate un tónico, que sea recomendado para tu tipo de piel, ella quedará limpia y tersa.

• Piernas enrojecidas: Si después de depilarte las piernas aparecen marcas rojas, empapa un paño en leche fría y aplícalo sobre el lugar adolorido.

• Sueño placentero: Un vaso de leche caliente con una cucharadita de miel es un remedio contra el insomnio tómalo a sorbitos pequeños.

• Exfoliante natural: para tener una piel suave, mezcla dos cucharadas de avena molida, una cucharada de miel y una de leche hasta lograr una mezcla uniforme. aplica sobre la piel durante 15 minutos y enjuaga con agua tibia. Es una exfoliante suave que va bien tanto para pieles secas.

• Manos suaves, blancas y uñas más fuertes: frota las manos con leche y déjalas secar. Vierte unas gotas de limón en un recipiente con aceite y frota las manos de nuevo con esta mezcla.

• Ojeras y bolsas: Mezcla una papa con la piel bien limpia con miga de pan empapada en leche. aplica el preparado sobre los ojos dejándolo actuar de quince a veinte minutos, mientras te relajas.

• Aliviar ampollas de los pies: Cocine unas hojas de col en medio litro de leche. Déjalo enfriar y pásalo por la batidora y aplica esta mezcla sobre las ampollas.

• Mascarilla para pieles grasas: Cocine una papa, añada dos cucharadas de leche, miga de pan remojada en leche y unas gotas de limón. Mézclalo bien a mano o en la batidora y aplícatelo en el rostro como una mascarilla. Mantenla de 15 a 20 minutos y luego, retírala con agua fría.

• Mascarilla revitalizante: Crea una mascarilla casera y devuélvele la luminosidad a tu piel. Mezcla a partes iguales: leche, miel y zumo de naranja y aplícatela en la cara. Déjala durante 10 minutos, y aclara con agua fría.

Aplica para cada caso y notaras resultados extraordinarios.

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